El examen es la semana que viene y todavía quedan varios temas por mirar. Es una escena habitual en Secundaria, pero no tiene por qué repetirse en cada evaluación. Para preparar los exámenes de la ESO, suele resultar más útil repartir el esfuerzo que intentar memorizarlo todo en una tarde.
Si estudias en un instituto de Ibiza o tienes un hijo cursando Secundaria, estas recomendaciones pueden servir como punto de partida para organizar las próximas semanas.
Empieza por saber exactamente qué entra en el examen
Antes de abrir el libro, anota unidades, ejercicios, trabajos pendientes y fecha de la prueba. No basta con decir «tengo que estudiar Ciencias». Es mejor concretar «repasar los apartados dos y tres, practicar problemas y corregir errores». Revisar el material y marcar los conceptos difíciles ayuda a decidir por dónde empezar y qué dudas merece la pena preguntar en clase.Divide el temario en pequeñas sesiones
Una planificación sencilla puede tener cuatro tipos de tareas: comprender, resumir, practicar y revisar. No es necesario dedicar la misma cantidad de tiempo a todo. Si un tema ya está dominado, basta un repaso; si otro sigue sin entenderse, necesita más atención.- Primera sesión: lectura comprensiva y detección de dudas.
- Segunda sesión: ejercicios, ejemplos o problemas.
- Tercera sesión: explicación del contenido sin mirar apuntes.
- Último repaso: preguntas tipo examen y revisión de errores.